lunes, 3 de octubre de 2011

Festeja Azoyú 200 años de evangelización permanente


*6 días de fiesta para San Miguel Arcángel en un pueblo con más de 500 años de historia

En el marco de los festejos de San Miguel Arcángel, Santo patrono de Azoyú, este pueblo de origen tlapaneco festejó el bicentenario de su evangelización permanente, ya que, según registros, en el año de 1811 llegó a esta costumbrista y tradicionalista comunidad, el primer sacerdote que habría de hacerse cargo de las celebraciones eucarísticas, para así fomentar el cristianismo entre sus pobladores.

La llegada de estos evangelizadores se dio 322 años después de que Azoyú fuera fundada por una tribu tlapaneca que habría emigrado desde el reino de Tlachinollan.

En honor a este acontecimiento, y aprovechando la fiesta del San Miguel Arcángel, se llevaron a cabo seis días de actividades culturales y religiosas en la que participaron, como ya es costumbre, los seis barrios de la cabecera municipal, festejos que culminaron este jueves, 29 de septiembre, con la celebración de una misa que fue oficiada el arzobispo de Acapulco, Carlos Garfías Merlos, quien a su vez estuvo arropado por siete sacerdotes del decanato número nueve “El buen pastor”.

Día 24. La recepción de Chuchapa

Las actividades religiosas dieron inicio el día sábado, 24 de septiembre, con la tradicional recepción del sacerdote, en el arroyo Chuchapa, entre feligreses de los diferentes barrios que conforman la comunidad; con este encuentro se emula la recepción que anteriormente se le daba al sacerdote que la iglesia católica enviaba desde la parroquia de Chilapa, vía San Luis Acatlán.

Día 25. La llegada de San Miguel

Como ya es tradición, el día 25 de septiembre, el pueblo azoyuteco encabeza una peregrinación desde la vecina cabecera municipal de Juchitán. Con este acto se recuerda la bienvenida que el pueblo de Azoyú le diera al santo patrono cuando fue recuperado de la capilla de Pinotepa de Don Luis.

Al respecto de este pasaje, en los anales de la historia de Azoyú se registran dos versiones: en la primera, cuentan los principales (ancianos del pueblo), se inició una disputa entre el pueblo de Pinotepa de Don Luis, Oaxaca, y el pueblo de Azoyú, puesto que los primeros se llevaron a Pinotepa de Don Luis al anterior santo patrono de los azoyutecos, San Sebastián; en venganza, los azoyutecos se robaron al Santo Patrono de Pinotepa de Don Luis, San Miguel Arcángel. Se dice que el hurto y la recuperación de San Miguel se repitió en varias ocasiones, hasta que los pobladores de ambos pueblos decidieron darle término a esta disputa dejando a los dos santos en los lugares que se encuentran actualmente, San Miguel en Azoyú y San Sebastián en Pinotepa de Don Luis, preservando entre sí un lazo de mutuo respeto y hasta de hermandad.

Día 26. Contingente de Pinotepa de Don Luis

Tras el literal intercambio de santos patronos, y para refrendar el compromiso y vínculo eclesiástico (cuya historia merece una mención aparte), el día 26 un contingente del pueblo católico de Pinotepa de Don Luis, Oaxaca, visitó el santuario de San Miguel. Ese mismo día se contó con la visita de otro contingente venido desde Igualapa.

La recepción de ambos contingentes se llevó a cabo en la entrada de la cabecera municipal, precisamente en el lugar conocido como “Las Ollitas”, desde donde marcharon hacia el centro de la población acompañados por bandas de “Chile Frito” y danzas tradicionales. Fue un memorable encuentro de diferentes culturas y una sola fe.

Día 27. Lavada de la plata

Hacia el mediodía del cuarto día de fiesta, los feligreses de Azoyú llevaron a cabo el “lavatorio” de los ropajes del Arcángel San Miguel, labor que, según la tradición, recae en los indígenas tlapanecos del barrio Oriente. Para llevar a cabo esta actividad, el jefe de los Ejércitos de Dios es bajado de su solio. Junto con los ropajes, los fieles también lavan el oro y la plata que adorna al Santo Patrono.

Por la tarde, se desarrolló un acto cultural en la explanada cívica ubicada frente a la iglesia, donde participaron artistas del pueblo como Juan Carlos Bautista y sus teclados; Alfredo Niño y su hijo Norier; de Ometepec participaron Mariano y Laurita; Nacho el hijo de Leonardo “El Romántico”; Mateo y sus amigos; Luciano Hilario y Ramiro Aparicio, un excelente cantante de Igualapa, todos ellos interpretaron lo mejor de su repertorio musical.

Día 28. Cambios de mayordomos

En el penúltimo día de fiesta se llevó a cabo el cambio de la mayordomía; en esta ocasión los mayordomos salientes fueron Helmer Bustos García y René Nabor; mientras que lo que recibieron fueron Mauro Santiago Hernández y Lorenzo Hernández Hernández, quienes se encargarán de la organización de los festejos del año próximo, 2012.

Día 29. El festejo grande

Como todos los años, durante la madrugada del día 29, en la parroquia que lleva su nombre, se cantaron mañanitas en honor a San Miguel Arcángel; luego, a las 10:00 de la mañana, inició el arribo de cada barrio a la plaza cívica, la cual se techó con enormes lonas para improvisar el altar donde se celebraría una misa solemne.

De manera inédita, por primera vez en 200 años de culto, y para dar cabida a los feligreses convocados, la plaza cívica de Azoyú fue habilitada como santuario de San Miguel Arcángel y hasta ese lugar se congregaron los feligreses de las capillas de “Los Liborio”, de “Los Remedios”, del Barrio del Tepeyac, del barrio de La Tejería, dem la capilla de la Virgen de Guadalupe y de la capilla de San José.

Cada contingente arribó con sus respectivas bandas y danzas, como “La Conquista”, “Los Diablos”, “Los Tlaminques”, “Los Vaqueros”, “El Toro de Petate” y el “Macho Mula”.

Fue hacia las 12:00 del día cuando San Miguelito fue bajado de su solio por un comité integrado por indígenas nativos, quienes lo llevaron al altar improvisado donde se celebraría la magna misa.

Mientras los contingentes religiosos hacían acto de presencia, en el estrado se encontraban autoridades civiles, a saber, el presidente municipal, Omar Justo Vargas; la subcoordinadora de los Servicios Regionales Educativos de la Costa Chica, Consuelo Ibancovichi Muñoz; Luis Justo Herrera, además de comisarios municipales.

El contingente que entronó a San Miguel Arcángel en su improvisado solio era encabezado por el párroco decanato, Joel Salazar Bailón. El Santo Patrono era flanqueado por el arzobispo de la Arquidiócesis de Acapulco, monseñor Carlos Garfias Merlos; Erasto Juárez Julián, vicario episcopal en la Costa Chica y párroco de Marquelia; Pedro Rumbo Alejandri, párroco de San Luis Acatlán; Roberto Coleman, de Zacualpan; Juan Sánchez Espinoza, de Quetzalapa; y Nicolás Orbe de la O., de Igualapa.

La celebración de la eucarística estuvo oficiada por el Arzobispo, Carlos Garfias Merlos, en conjunción con los párrocos del decanato número nueve, quienes también confirmó en la fe cristiana a niños y jóvenes del municipio.

Por la tarde, el pueblo disfrutó de las danzas tradicionales del pueblo, como Los Diablos, La Conquista, El Tigre y El Toro y los Vaqueros; y por la noche se quemó un castillo de juegos pirotécnicos, cerrando con ello los festejos del 200 aniversario de la evangelización permanente en Azoyú.

Por ISAÍAS López Abundis
Azoyú, Gro.

Suplemento Vida y Sociedad, en El Faro de la Costa Chica, 30 de septiembre de 2011

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