miércoles, 10 de abril de 2013

Huetamo y Pungarabato, dos pueblos hermanos

HUETAMO, MICH. La historia del surgimiento de dos pueblos hermanos como Pungarabato y Huetamo yace extraviada en los polvos del tiempo, y solo se sabe que con la llegada de los deshielos y la aparición de los picos de los volcanes como el Popocatépetl y el Iztaccihuatl, allá en la zona alta del altiplano mexicano, generó grandes escurrimientos que conformaron el legendario Mar de Thetis, ubicado, según lo explica el científico mexicano Jerjes Pantoja Allor, entre las cordilleras frías de los valles de Toluca y los picachos serranos de la Sierra Madre del Sur, por un lado, mientras que por otro se extendía desde las fronteras de la región de Mezcala hasta las estribaciones profundas de Churumuco, todo ello como sede de un extenso y profundo mar que con el paso de los milenios terminó por romper la barrera de montañas que presentaba Churumuco como salida al océano , lo que al suceder se rompió el inmenso dique que al secarse dejó como irrefutable testimonio los escurrimientos de varios ríos, entre ellos el Balsas, el Cutzamala, el Carácuaro, el Cuirio, el río del Oro, en fin, lo que de esa forma permitió que surgieran pueblos junto a sus riberas, como Pungarabato, Cutzamala, Tlapehuala, Ajuchitlán, Totolapan, Coyuca, Zirándaro, y un poco despegado como a legua y media, el pueblo de Huetamo, pero eso sí, fundado entre las corrientes de cuatro arroyos.

Entre el devenir de los tiempos, tras la presencia de diversas culturas que utilizaran la ruta del Balsas como el sendero del comercio y la cultura, surgieron los asentamientos humanos ya citados, pero llegan también los conquistadores españoles que se apoderan de grandes extensiones de tierras ricas en minas, aguas y pastos, y desde 1525 asientan en Huetamo lo que será la primera alcaldía mayor, misma que se conformó con un espacio de 12 pueblos indígenas, desde los vecinos, Purechucho, Cutzio, Turipécuaro, Turitzio, Zirándaro y Guimeo, y río abajo, Santiago Conguripo y San Jerónimo Mazan, mientras que río arriba surgieron Coyuca, Pungarabato, Tlapehuala y el dominio de Huetamo por medio de la corona española tocaba a su fin en Poliutla.

Tradiciones que hermanan

Sin embargo, con el devenir del tiempo los pueblos ubicados de otro lado de los ríos se fueron perdiendo, primero por la conformación del estado de Guerrero a mediados del siglo XIX, y después por instrucciones del presidente Porfirio Díaz se fueron Zirándaro, Pungarabato y Tlapehuala, entrañables pueblos hermanos que se independizaron y crecieron, pero que con el correr de los siglos se mantienen hermanados por la fe, el trabajo y las tradiciones y costumbres como el sombrero de astilla, el huarache, el mezcal, el futbol, la pelota tarasca, en fin, viejos recuerdos que esta semana la comuna de Pungarabato sacó a relucir en un memorable encuentro cultural, social, fotográfico y pictórico que nos trajo a la memoria las charlas de los abuelos, la influencia religiosa de Fray Juan Bautista y la figura señera de Lázaro Cárdenas, los sones, los gustos, los apellidos de abolengo regional, como los Pineda, Santamaría, Rabiela, Ugarte, Bermúdez, García, Castillo, Hernández, Avellaneda, Santibáñez, en fin, un extraordinario hermanamiento que surgió de la comuna priista pungarabatense que fue muy bien recibida por su contrapar en Huetamo.

El suceso del fin de semana

Con el objetivo de fomentar las costumbres, tradiciones, y diversas manifestaciones folklóricas, se llevó a cabo el intercambio cultural Huetamo-Pungarabato, siendo testigo el Jardín Principal, digno espacio en donde estas dos municipalidades ofrecieron lo mejor ante un pueblo que se entregó por completo a las diversas formas de cultura en Tierra Caliente.

Este intercambio inició con una exposición pictográfica, realizada en la pérgola del Jardín Principal de Huetamo, en donde se montaron 14 obras del autor Abraham Flores, en donde mostró el arte, el color y la simetría que dibuja el quehacer de la música y gente de la Tierra Caliente. Evento que fue inaugurado por el síndico de la comuna pungarabatense, en representación del alcalde Reynel Rodríguez; acompañado de los regidores Carlos Acosta y José Ángel Suazo, miembros del ayuntamiento municipal de Huetamo, y representantes personales de la edil Dalia Santana Pineda.

Acto seguido, las dos autoridades llevaron a cabo una reunión en la oficina principal de presidencia municipal de Huetamo, en donde, acompañados de un grupo de funcionarios de primer nivel de ambos municipios, los dos ediles acordaron varios puntos bilaterales, que ayudarán a fortalecer varios aspectos básicos como el bien común, la cultura, la economía, lo social, infraestructura, obra social, entre otros, para el beneficio de estas dos municipalidades, pertenecientes a la zona de tierra caliente de Michoacán y Guerrero.

Momento después antes de la presentación del evento cultural en el zócalo de Huetamo, ambos alcaldes realizaron un recorrido por el palacio municipal de Huetamo; presentándoles una colección de máscaras étnicas de diversas culturas y un mural que representa la forma de vida antigua de Huetamo.

Recuerdan a legendarios

El municipio de Pungarabato presentó lo mejor de su folklor característico de la Tierra Caliente de Guerrero, con la participación de la casa de la cultura, por medio de música regional, recordando a los grandes músicos de la zona, personajes legendarios como Juan Reynoso, Isaías Salmerón, entre otros.

Se presentó el grupo denominado “Big Boys” de la dirección pungarabatense de la juventud, quienes con pasos al estilo break dance pusieron el ambiente entre los asistentes al evento, seguido de diversas estampas regionales al ritmo de sones y gustos, con la representación del tradicional “baile de los monos”, que alumnos de la casa de la cultura pungarabatense, recrearon los antiguos casamientos en la Tierra Caliente de Guerrero.

Un elemento sin duda importante en el rescate de las tradiciones de la zona es la “guanancha”, que repartió varias piezas de pan tradicional a los asistentes, acompañada de la quema de un torito de juegos pirotécnicos, y para terminar, los asistentes compartieron mezcal y queso entre los presentes.

El acalde Reynel Rodríguez estuvo acompañado de su esposa señora Brenda Yaneth Núñez Peñaloza; el síndico municipal, René Rabiela Tapia; el director de la Juventud Abel Román Cruz; el tesorero Jesús Castillo Cervantes; el director del Deporte, Hildeberto Pérez Mundo; directora de Desarrollo Social, Charytin Jaramillo González; la directora de la casa de la cultura, Siria Liliana Salgado Romero.

Por parte del gobierno de Huetamo, la presidenta Dalia Santana Pineda, el regidor de obras públicas Carlos Acosta Mora, la presidenta del DIF Lorena Bautista Reyes, el síndico Juan Carlos Mederos Sánchez, regidor José Bethel Sánchez Romero y el director de la casa de la cultura Luis Enrique Echenique García.

De este forma, el gobierno municipal de Huetamo pagará en breve la visita al entrañable pueblo hermano de Pungarabato, pero antes de marcharse los amigos vecinos, en Casa Vieja se ofreció un banquete a la embajada visitante, donde se supo por ejemplo que Reynel Rodríguez es un excelente deportista, mientras que la presidenta Santana Pineda era una magnífica anfitriona, y entrada la noche, con la plena satisfacción de haberse cumplido las expectativas, se fueron felices los amigos pungarabatenses.
 
Despertar del Sur, 10 de abril de 2013

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